✅ Limpieza regular: Limpie después de cada uso con agua tibia, jabón lavavajillas suave y un paño suave o una esponja no abrasiva. Aclare y seque completamente.
✅ Prevención de manchas: elimine inmediatamente los líquidos pigmentados (té, café, vino, colorantes alimentarios). El cuarzo es resistente a las manchas, pero no a prueba de manchas si se deja demasiado tiempo.
✅ Restaurar la superficie: aplique una fina capa de aceite mineral de grado alimenticio o aceite de oliva sobre la superficie seca para restaurar el brillo y uniformar el color. Limpie el exceso.
✅ Eliminación de la cal: utilice una mezcla al 50 % de vinagre blanco y agua. Déjela actuar durante unos minutos, frote suavemente con una esponja suave, enjuague y seque bien.
❗ Materiales abrasivos: No utilice lana de acero, estropajos metálicos ni polvos abrasivos. Las partículas de acero pueden incrustarse en la superficie y provocar manchas de óxido.
❗ Productos químicos agresivos: Evite el uso de lejía concentrada, amoniaco, sosa cáustica y limpiadores de desagües. No deje nunca ningún producto químico sobre la superficie.
❗ Ollas calientes: No coloque ollas calientes directamente sobre la superficie. Déjelas enfriar primero o pase agua fría para regular la temperatura.
❗ Objetos afilados: No utilice el fregadero como tabla de cortar. Aunque el cuarzo es duro, los cuchillos afilados pueden rayar la superficie.